El agridulce mundo del desarrollo de videojuegos, y cómo abordarlo
- Oscar Jasso
- 8 jul 2024
- 11 Min. de lectura
Hace ya más de siete años que comencé mi carrera como desarrollador de videojuegos. Me gusta llamarle carrera porque a pesar de que desde el día en que decidí empezar a investigar o adentrarme en ello no contaba con los conocimientos, ni la información, ni mucho menos un contrato laboral con algún estudio o empresa dedicado formalmente a ello (o alguna actividad similar), me encuentro en un constante -aunque a veces turbulento- camino en el que continúo aprendiendo, capacitándome, enseñando y sobre todo, esforzándome por concluir cada proyecto que comienzo.
Estos años han significado una etapa de grandes aprendizajes, emociones y desventuras que me han dado una mejor perspectiva y visión acerca de esta profesión y del camino a seguir.
Para entender mejor de qué va este artículo, quiero adelantarte que está dividido en tres partes: los aspectos técnicos del desarrollo de videojuegos, la parte psico-social, y los aspectos de negocios que impacta el estado general y desarrollo de la industria a nivel general. En los siguientes párrafos, trataré de explicar cómo abordarlo desde diferentes perspectivas y posturas, finalizando con una serie de tips y recomendaciones especialmente para principiantes, aunque puede ser de gran utilidad para quien puede presumir de estar ya trabajando directa o indirectamente para esta industria.

Oscar Jasso - Sheridan College (2016)
Empezaré por explicar los pormenores técnicos y algunas de sus particularidades enfocadas en el entorno actual, para posteriormente exponer un análisis del componente psicosocial que enfrentan los desarrolladores, desde los estudiantes o entusiastas, los creadores independientes hasta aquellos que están inmersos en algún proceso más formal en algún estudio o compañía dedicada a estos menesteres.
1. Aspectos técnicos:
Hablar de desarrollo de videojuegos puede ser tan extenso y ambiguo como intentar abordar de manera general cualquier otra profesión o tópico de interés cultural. El simple hecho de hablar de videojuegos anticipa una eterna discusión si es que no focalizamos el tema que nos interesa estudiar.
Dado que lo que nos atañe aquí es el desarrollo per-se, quiero explicarte los aspectos básicos del proceso de creación y a partir de ello, nombrar algunas de las áreas y especialidades que se desprenden de ello y de manera resumida, explicar cuáles son las complicaciones y soluciones que existen para hacer más llevadero el proceso creativo y de producción, así como entender por dónde comenzar cuando nuestro deseo es el de pertenecer a esta industria.
Un proyecto o empresa de videojuegos parte de la necesidad de atender a un público demandante de nuevos y diferentes medios de entretenimiento digital. Esto implica la creación de un equipo de trabajo, herramientas (software, hardware, material e información), dinero, y los conocimientos necesarios en distintas áreas para su consecución. Cabe mencionar que un equipo de trabajo puede estar formado por una, tres, cincuenta o mil personas, dependiendo la complejidad y el alcance del proyecto.
Este equipo deberá ser capaz de atender las diferentes necesidades del proyecto, no solo de la parte técnica/tecnológica o creativa, sino también de la parte administrativa, gestión del proyecto (o Producción), aspectos legales o comerciales, entre otras especialidades.
Hablando puramente de la parte técnica, existen tres grandes áreas:
Arte
Diseño
Programación.
Dependiendo de tu background cultural o educativo, estoy seguro que alguna de estas tres te resultará más familiar que otra, pero es importante diferenciarlas porque de ellas es que se desprenden una gran cantidad de sub-áreas de especialización.

Mobile Game Development
Si tu caso se asemeja más bien al de un desarrollador independiente, principiante o aprendiz, sabrás bien que en muchas ocasiones no es claro el camino para iniciarte correctamente en esta industria, puesto que existen muchas alternativas. Una vez que has comprendido esto y que entendemos que un videojuego no tiene que ver únicamente con programar, dibujar/modelar personajes o escribir historias, la clave consiste en identificar esa área de interés que más se acople a tus habilidades e intereses, y explotarla al máximo. Esta es una industria que tiene cabida para muchos perfiles y muchas áreas de expertisse, por lo que entender bien el panorama y trazar una ruta para llegar a la meta final de convertirse en un profesional de esta industria, es clave para tener éxito a nivel personal y profesional.
Hablando del proceso y los retos que existen una vez estando dentro de esta industria, necesitamos saber que un proyecto de videojuegos puede concebirse de diferentes formas, desde la necesidad creativa de quien genera las ideas, hasta aquel que identifica una oportunidad de negocio basada en alguna tendencia actual o futura que podría significar obtener buenos ingresos tras el lanzamiento y puesta en marcha de ese juego en particular.
Sea cual sea el caso, como cualquier otro proyecto profesional, se requiere de un buen manejo desde el punto de vista administrativo para que este llegue a su consecución, y aunque la realidad es que no siempre los proyectos llegan a ver la luz del día (incluir cita sobre el número de proyectos cancelados), el objetivo de quienes lo dirigen debe apuntar a su lanzamiento y por supuesto, a generar el mayor número de ventas o descargas para continuar subsistiendo y por supuesto, darle su retorno a los inversionistas.
Tal vez esto pueda sonarte un poco complejo si eres un principiante, pero déjame ejemplificar con un simple diagrama:

Proceso tradicional de desarrollo de un video-juego
Podemos ver que este proceso sigue una secuencia lineal, sin embargo, hay una gran parte del ciclo que requerirá de muchas pruebas e iteraciones. Un proyecto de videojuegos tiene una casuística muy peculiar, y es que a diferencia de otros proyectos, este puede funcionar tanto como producto (stand alone), o como servicio (game as a service).
Este proceso, se puede subdividir en cuatro grandes etapas:
Pre-producción: conceptualización incial, investigación de mercado, desarrollo de la idea y mecánica básica, prototipado inicial para pruebas técnicas, etc.
Producción: ciclo de multiples iteraciones donde el proyecto va evolucionando, se prueban, desarrollan y descartan algunas ideas para dar forma a un prototipo sólido y jugable que pueda ser probado por los potenciales jugadores y personal de pruebas
Pruebas y QA: una vez que el proyecto ha alcanzado una fase de maduración donde pueda ser puesto a prueba, se incluyen equipos de pruebas y control de calidad para detectar los fallos más comunes y corregirlos inmediatamente. Se recopilan también datos y feedback de los usuarios
Post-producción y lanzamiento: después de las pruebas viene una etapa de polishing y post-producción general, donde se crean los materiales promocionales como teasers, videos del gameplay, trailers y cualquier otro elemento que promueva su comercialización y venta a los futuros jugadores para generar expectativa y alcanzar también un cierto número de seguidores.
Esto implica que no exista una sola manera de administrar el proyecto, sino que se aplican distintos métodos y teorías para su planeación, ejecución y venta. De ahí que nos vemos en la necesidad de aplicar metodologías de Project Management tanto tradicionales, como ágiles. En este artículo no abundaré mucho en ello, pero por experiencia propia y haciendo un “benchmark” con otros estudios, un proyecto de videojuegos no puede gestionarse eficientemente aplicando una u otra metodología de manera arbitraria, sino haciendo un extraño híbrido entre ambas metodologías, especialmente aplicando el método ágil en la fase de producción, mientras que en la fase de diseño y planteamiento de la premisa original, responderían más bien a un planteamiento de proyecto con metodologías tradicionales.
¿Por qué te digo todo esto? Porque me gustaría dejar bien en claro que un proyecto de videojuegos suele ser muy complejo, donde se involucran muchas áreas de conocimiento, creatividad, tecnología, decisiones de negocios, conocimientos de marketing, psicología, entre otros aspectos. No es ciencia oculta, pero tampoco se trata de una labor tan trivial, de lo contrario cualquiera la ejecutaría con éxito.
Así, puedo asegurarte que el Talón de Aquiles más grande en esta industria es sin duda, la falta de capacidad para gestionar adecuadamente los proyectos.
De ahí que muchos de ellos se ven retrasados, cancelados o abandonados, ya sea por que sobrepasan las capacidades o presupuesto de sus creadores, o porque el momento de gloria que pudieron haber conseguido tras su eventual lanzamiento, simplemente no va a volver a presentarse. En muchos otros casos, la presión por los tiempos de lanzamiento ya comprometidos, o por parte de los inversionistas, empujan a las personas a dedicar una gran cantidad de horas de trabajo y sobre-esfuerzos, conocidos como “crunch time”. Esto no es nuevo, ni algo que aqueje únicamente a este segmento de la industria creativa.
A todo ello, podemos sumar la sobreoferta que existe actualmente en este sector. Esto puede significar un problema, pero también una oportunidad para aquellos que sepan aprovecharla. El hecho de que actualmente exista una cantidad de videojuegos que sobrepasa las capacidades de consumo (o interés) de los jugadores, no quiere decir que debamos dejar de producirlos, sino que debemos saber entender que los patrones y formas de consumo están cambiando, apuntar a un mayor nivel de calidad e innovación y debemos estar atentos a los cambios y giros que constantemente sufre esta industria.
Para muchos desarrolladores, colocar su producto en las tiendas digitales puede resultar todo un logro, pero sin duda el mayor reto a vencer, es la capacidad para lograr que ese producto destaque del resto y sea exitoso, de entre cientos de miles o de varios tantos que cada día se añaden a estas tiendas digitales.
2. Aspectos psico-sociales:
El proceso de desarrollo de videojuegos (o la incursión del individuo en este terreno) es como una montaña rusa. Existen momentos de gran motivación, inspiración y adrenalina, así como otros de incertidumbre, temor, apatía o decepción. Es un constante ir y venir de esfuerzos, ilusiones y frustraciones que finalmente desembocará en algún resultado que puede ser satisfactorio, o no. Aunque invariablemente, siempre será una gran fuente de aprendizaje para quienes profesan esta labor.
En muchas ocasiones nos encontramos ante un estado de flujo, en donde nuestros retos y esfuerzos se ven recompensados por otros factores y motivantes (generalmente externos) que nos ayudan a sobrellevar el arduo trabajo, pero en otras podemos caer en un abismo de estancamiento creativo y motivacional (mejor conocido como dev-hell) del cual puede resultar muy difícil salir, y es aquí donde muchos proyectos se cancelan y abandonan.

Indie Game, The Movie — BlinkWorks Media, 2012
Me explico: existen momentos en donde tenemos la sensación de no estar realizando ningún progreso significativo y donde en ocasiones la procrastinación se instala como un parásito que nos impide avanzar en nuestros proyectos. La frustración de querer avanzar rápido y no lograrlo, o de tener que aprender una habilidad o característica nueva de nuestro editor/engine favorito para implementar cierta funcionalidad aparentemente necesaria en nuestro proyecto, puede llevarnos a desear tirar la toalla en ocasiones.
Lo mismo sucede a aquellos que apenas están incursionando o aprendiendo, y se ven frustrados por la incapacidad para abarcar todas sus áreas de interés, o por la decepción de no conseguir lo que esperaban encontrar al entrar en este mundo.
Aunado a ello, muchos desarrolladores, sobre todo independientes, encuentran grandes dificultades para balancear su vida personal con este trabajo, así como las dificultades para encontrar un empleo estable que les permita pagar las facturas mensuales, o para generar ingresos únicamente de sus videojuegos o su trabajo como freelancers. Incluso en el ambiente profesional de aquellos países desarrollados que verdaderamente cuentan con una industria competitiva y fuentes de empleo, nos encontramos con un importante cuello de botella, mismo que nos habla de que el número de profesionales capacitados (o en vías de capacitarse) supera por mucho la oferta laboral. Así que no es de extrañarse que a muchas personas les ofrecen trabajos por comisión, por contrato de tiempo determinado o en el peor de los casos trabajar gratis, supuestamente sólo por obtener el crédito de haber participado.
Este reality check puede resultar muy decepcionante para algunas personas, puesto que suelen desistir de continuar en este camino, ya sea por falta de conocimientos, por creer que no se es bueno para este trabajo, por falta de información para tomar las mejores decisiones, por motivos financieros o personales, o por factores tan inciertos como cambios en las tendencias de consumo o la falta de interés de los mismos consumidores en el producto ya puesto en el mercado.
Por supuesto no todo son malas noticias, puesto que existen una buena cantidad de casos de éxito donde la gente encuentra en esta industria una fuente de trabajo muy reconfortante, donde la mayor satisfacción que puede haber es saber que tu producto está en manos de muchas personas más allá de tu región, ayudando, inspirando a muchos a seguir por este camino y a alimentar la industria del entretenimiento con ideas frescas e innovadoras.
3. Los negocios y el panorama económico global
Como he venido mencionando, la industria suele ser volátil y cambiante. Lo que en algún momento resultaba innovador o prometía romper todos los paradigmas de consumo y uso de las plataformas o géneros existentes, de un momento a otro puede volverse totalmente irrelevante.
Este aspecto, es probablemente el más complejo de entender y anticipar. Sin embargo, conviene entender las tendencias y analizar los por-qués de las decisiones que toman los estudios más grandes para saber qué cosas están funcionando y cuáles pueden representar un gran riesgo para otras compañías o para los desarrolladores.
Al día de hoy (Julio 2024), la industria del entretenimiento atraviesa por una situación bastante complicada debido al uso de la Inteligencia Artificial (especialmente la IA Generativa) como herramienta disrruptiva que en muchos casos, está llegando a reemplazar puestos que anteriormente requerían del talento y dedicación de cientos de personas, como es el caso de los escritores de narrativa (storytellers) o los artistas de concepto.
Además de ello, las problemáticas derivadas de temas políticos, inversionistas, la especulación de los mercados financieros, entre otros factores globales, impactan seriamente en las decisiones de los estudios en mantener vivos ciertos proyectos y en la capacidad de retener al talento.
Tan solo en 2023 y 2024, se han hecho masivos los despidos de varias decenas de miles de personas en estudios de gran escala, como Epic Games, Ubisoft, Sony o Unity Techonolgies.
Tips y recomendaciones:
Adentrarse en el mundo del desarrollo de videojuegos es una aventura excitante, aunque incierta.
Tal vez no sea la primera vez que lees algo como esto, pero es muy importante que antes de aventurarte o incluso si ya están inmerso de alguna manera en este mundo, sepas dimensionar tus capacidades y expectativas acerca de esto, pero sobre todo, que te informes bien acerca de todos los aspectos básicos y tomes la mejor elección para comenzar a desarrollar habilidades en cualquiera de las ramas o disciplinas que se desprenden de esta profesión.
También es importante que tus primeros proyectos sean sencillos, realistas, y fáciles de completar. Uno de los errores más frecuentes que se cometen es tratar de crear el mejor MMORPG, el nuevo Call of Duty, o el próximo hit del verano.
Empieza por entender cómo funcionan juegos sencillos como Tetris, Pacman, el salto de Super Mario, o por qué suele ser tan adictivo un juego como Flappy Bird. Una vez que comprendas el funcionamiento y la lógica de mecánicas y acciones tan sencillas como recolectar un ítem o lograr que tu personaje pueda saltar entre plataformas (sólo por nombrar algunas), podrás ponerlas en práctica en proyectos cada vez más complejos.
Deberás comprender también que una sola persona dificilmente puede abarcar todos los aspectos del desarrollo. Con esto no quiero decirte que si eres bueno dibujando personajes o modelando niveles, no podrás ser capaz de crear música original o de programar. Más bien, quiero dejar claro que si eres bueno en algo, deberás explotar esta cualidad al máximo y trata de complementar con conocimientos y habilidades que te ayuden a dar mejores resultados en tus proyectos, sin intentar abarcar todos los aspectos ni convertirte en una navaja suiza del desarrollo.
No es que no puedas conseguirlo, es que seguramente pasarás más tiempo intentando ser bueno en todo, que en aplicar tus conocimientos y habilidades en algo útil.
En resumen:
Infórmate. Acércate a otros profesionistas con mayor experiencia, asistiendo a eventos, conferencias o documentándote lo más que puedas acerca de este mundo.
Conoce tus capacidades y limitaciones. Aprende a identificar las habilidades que posees de forma intrínseca, de aquellas que podrías desarrollar con mayor o menor esfuerzo
Empieza por desarrollar proyectos pequeños y sencillos, que no te tomen más de un mes completar (por ejemplo, un clon de Snake, o Pong con alguna mecánica nueva que lo haga más innovador que el juego original).
No sólo se trata de crear videojuegos. Esta industria tiene una capacidad fantástica de aplicarse en otras ramas de la economía y los sectores productivos. Muestra de ello son los juegos educativos o las aplicaciones industriales de simuladores para capacitar personal o para experimentar y simular alguna actividad de alto riesgo.
Cambiar de profesión. Si estás pensando en cambiar de trabajo para dedicarte al desarrollo de manera profesional o emprender en ello, hazlo paulatinamente y sin prisas. Capacítate y continúa con tu trabajo actual hasta tener algo seguro. Más vale lanzarte a la piscina hasta que al menos aprendas a flotar.
Especialízate en aquello que mejor sepas hacer y que más te apasione. No intentes volverte el mejor en todo (o saber mucho de todo)… al menos no en un inicio.
Recuerda que problemas complejos requieren de soluciones complejas. La industria de videojuegos (y su desarrollo) es compleja, volátil y cambiante, pero no deja de ser una industria sumamente interesante y gratificante para quien sabe moverse dentro de ella.
Comentarios